
La distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones, con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales, se conoce como posverdad. Es una herramienta muy efectiva utilizada en una campaña electoral. En su uso se basó gran parte del éxito de Donald Trump en las presidenciales de EEUU en 2016. Nuevamente, en 2024, Trump evidencia que sus posibilidades de volver a la presidencia pasan por el uso masivo de la mentira emotiva.