
En 2007 Nassim Nicholas Taleb, profesor de ciencias de la incertidumbre en la Universidad de Massachussets, publicó un ensayo titulado “El cisne negro”. Bajo ese término enuncia un suceso definido por tres características: que nada en el pasado apunte de forma convincente a su posibilidad, que conlleve un impacto extremo y que sea racionalizable a posteriori. No era un concepto nuevo, existía desde el siglo XVII, cuando tras el descubrimiento de una variedad de cisnes que se creía no existía, empezó a ser utilizado para hacer referencia a que lo considerado imposible en un momento, podía no serlo más tarde.